Din y Don — Microcuento



Hace unos 3500 millones de años, aparecieron los primeros seres vivos en la Tierra; unas pequeñas e invisibles bacterias.
Tras el paso del tiempo, descendieron de ellas unos seres vivos muy peculiares.

Cuentan que, por un lugar remoto de nuestro planeta, surgieron dos monstruos. Fueron los primeros y únicos de su especie, pues los dos eran macho y nunca pudieron reproducirse. Eran mutaciones defectuosas de las bacterias.
Dejaron rastros para conducirnos hacia su historia, por lo que eran seres pensantes.

Vivían en una charca helada de agua dulce, donde convivían y se alimentaban de pequeños bichitos acuáticos. Sus pelajes, que tapaban sus ojos y escamas, eran de un color blanquecino, casi tan transparente como el de la charca, y parecían suaves aunque en verdad eran rugosos.
Disponían de unos dientes fuertes, una minicola para impulsarse y cuatro patas todavía sin utilidad.
Para ser unos monstruos, no estaban nada mal.

Se llamaban a sí mismos Din y Don.
Din era la positividad personificada. Además, era muy extrovertido y aprendía rápido a adaptarse a diferentes situaciones. No tenía problemas en comunicarse con los otros seres acuáticos, lo que aumentó su habilidad para cazar atrayendo a su presa.
Don era todo lo contrario a Din. Tal vez por eso se llevaban tan bien.
Él era muy callado, prácticamente adoraba el silencio e incluso soñaba, a veces, con amordazar a Din.
Su timidez le conducía mucho a la negatividad. También era muy calculador; siempre cazaba en el mismo sitio y medía al milímetro el acercamiento hacia su presa.

Estaban ellos solos, y se aguantaban muy bien.
Pero su mundo perfecto pronto se fue consumiendo.
Con el paso del tiempo, comenzó a haber sequía y todos los organismos del hábitat murieron, excepto nuestros dos monstruitos que se adaptaron al medio terrestre.
Ahora vivían al lado de unas grandes rocas cerca de la seca charca.

Pasaron dos semanas y aún seguían sin encontrar alimento.

Vamos a morir -concluyó Don y su realismo.

No, seguro que pronto conocemos algún organismo terrestre que sea comestible y ya verás cómo haremos un gran banquete -le animó Din.

Din... deja ya de soñar. No hay comida ni aquí ni por los alrededores. Estamos condenados.

¿Y por qué no exploramos? -sugirió Din muy ilusionado.

Ya lo hemos hecho, recuerdas cuando fuimos...

¡No! -le cortó Din- ¡Me refiero a explorar el mundo! Lo he estado pensando desde hace tiempo, Don. Quiero cambiar de lugar, quiero encontrar buena comida en sitios llenos de belleza y quiero que tú vengas conmigo.

¿Estás loco? ¡Ni en sueños me moverás de aquí! Ahí fuera pueden haber muchos peligros y seres extraños.
Puedes irte tú solo, sé que lo harás, pero a mí no me gusta el cambio -se enfadó Don.

Me iré hoy mismo, siempre podrás acompañarme si algún día decides marcharte de este lugar.

Esta siempre será mi casa -contestó Don.

Pasó una semana desde la marcha de Din y un mes desde que Don no probaba bocado.

Estúpido Din -pensaba- se ha marchado, ahora estará en el estómago de cualquier depredador terrestre.
Y si sigue vivo se estará lamentando por no poder volver a casa, porque seguro que lo que hay ahí fuera es algo terrible.
O y si... no... ¿y si ha encontrado un lugar fantástico? ¿y si come lo que quiere todas las noches? ¿y si ha conocido a seres que lo han acogido?

¿Qué estará haciendo ahora ese loco de Din? ¿y si le hubiera acompañado?
Pasan los días y estoy igual, hambriento y triste por Din. Estoy pensando que tal vez hubiera alguna posibilidad de sobrevivir si me marcho de este lugar.

¿Qué haría si no tuviese el miedo?

2 Response to "Din y Don — Microcuento"

  1. Andri Alba says:
    21/10/10 17:37

    Dios mío, qué alegría que estés de vuelta. Me alegró tanto leer tu comentario en mi blog. Joder, me encantó. Ví que tenías la página cerrada, eso me entristeció, pero bueno, aquí estás que es lo importante.

    Volveré para leerte, voy con paso lento, pues he estado mal anímicamente. Duando esto me pasa, me rebelo contra mí misma. Tu comentario de apoyo, calma mi tendencia destructiva. Gracias.

    Andri

  2. zirta says:
    21/10/10 17:44

    Tuve algunos problemillas técnicos, por así decirlo. Pero ya estoy de vuelta para quedarme.
    Intentaré no dejar otra vez ausente a mi rinconcito.
    Andri, espero que ya te encuentres mejor. Recupérate pronto y deleitanos con tus palabras :)
    Un beso!